Por qué las familias eligen SingleSec y no un antivirus de tienda
Un antivirus protege el equipo. No protege la cuenta de correo que abre la puerta a todo lo demás: banca, obra social, colegio de los chicos, compras. Cuando alguien de la casa cae en un mensaje falso, el problema no está en el disco rígido, está en el acceso. Trabajamos sobre ese punto.
La diferencia concreta es el orden. Primero cerramos las cuentas críticas con verificación en dos pasos y un gestor de contraseñas compartido en familia. Después revisamos qué dispositivos guardan qué, y recién ahí ordenamos respaldos. Sin ese orden, cualquier herramienta que se instale queda decorativa.
No vendemos licencias ni prometemos invulnerabilidad. Acompañamos a que cada integrante entienda qué hacer cuando llega un correo raro, cuándo conviene llamar antes de transferir y cómo recuperar una cuenta si algo ya pasó. Eso es lo que sostiene la protección en el tiempo.
Empezamos por las cuentas, no por los aparatos
Correo principal, homebanking y la cuenta que recupera las demás. Si esas tres quedan firmes, el resto se ordena más rápido y con menos interrupciones en la rutina de la casa.
Reglas que una familia puede cumplir
Nada de protocolos de empresa. Definimos pocas reglas: quién administra la bóveda, cómo se comparte una clave temporal y qué se hace ante un pedido urgente de dinero por mensaje.
Respaldo probado, no supuesto
Configuramos copias de fotos, documentos y contactos, y verificamos que se puedan restaurar. Un respaldo que nunca se probó no cuenta como respaldo.
Si querés ver cómo se combinan estos criterios en un caso concreto, revisá los enfoques que aplicamos o escribinos desde contacto.