Estudio contable, Caballito
Trabajamos desde 2022 en el control de accesos a su sistema de liquidación de sueldos. Revisamos permisos por rol y definimos qué cuentas podían seguir compartiendo credenciales y cuáles no.
En esta página reunimos cómo trabajamos y qué queda documentado después de cada intervención. No publicamos cifras infladas ni casos inventados: mostramos el tipo de evidencia que dejamos en manos del cliente, desde registros de accesos hasta informes de cierre, para que cualquier decisión sobre seguridad se apoye en algo verificable.
La mayoría de nuestros clientes son estudios contables, clínicas pequeñas, comercios con venta online y equipos de software de hasta treinta personas. No publicamos logotipos de empresas que no autorizaron el uso de su marca, pero sí podemos contar con qué tipo de organizaciones mantenemos acuerdos vigentes y qué esperan de nosotros cuando nos convocan.
Trabajamos desde 2022 en el control de accesos a su sistema de liquidación de sueldos. Revisamos permisos por rol y definimos qué cuentas podían seguir compartiendo credenciales y cuáles no.
Acompañamos la migración a un gestor de contraseñas para el personal administrativo. El desafío no fue técnico: fue acordar quién administra la bóveda y cómo se dan de baja los accesos cuando alguien deja el turno.
Después de un intento de fraude por correo, ordenamos el canal de verificación de cambios bancarios. La regla quedó escrita y hoy se aplica antes de cualquier modificación de datos de pago.
Revisamos el uso de MFA en repositorios y servicios en la nube. Buena parte del trabajo consistió en documentar excepciones justificadas en lugar de forzar el segundo factor en todos los casos.
Definimos una política de copias de seguridad con responsables nombrados y una prueba de restauración trimestral. Antes, los respaldos existían pero nadie los había recuperado nunca.
Capacitamos al equipo para reconocer pedidos urgentes que imitan a clientes. La consigna fue simple: ninguna transferencia ni cambio de contraseña se aprueba por un solo canal.
Si querés conocer el detalle de algún caso, escribinos a equipo@singlesec.com y coordinamos una conversación. No publicamos métricas que no podamos respaldar con documentación del cliente.
Antes de mostrar cualquier caso, conviene aclarar qué consideramos evidencia y qué no. En SingleSec no publicamos porcentajes de reducción de incidentes, rankings comparativos ni cifras de ahorro que no podamos sostener con registros. Tampoco atribuimos a nuestro trabajo mejoras que dependen de decisiones internas del cliente, de cambios de proveedores o de factores externos que no controlamos.
Registros de configuración, capturas de paneles de acceso, políticas firmadas y actas de revisión. Si un dato no se puede reconstruir a partir de estos elementos, no lo presentamos como logro.
Testimonios editados para sonar más contundentes, casos sin autorización del cliente y comparaciones con otras consultoras. Tampoco incluimos métricas de terceros que no podamos contextualizar.
Nuestro aporte se concentra en autenticación, gestión de credenciales, copias de seguridad y control de accesos. No cubrimos desarrollo de software a medida, respuesta legal ante incidentes ni peritajes judiciales.
Muchas pymes piden que su nombre no aparezca. En esos casos describimos el sector, el tamaño del equipo y el tipo de cambio aplicado, sin datos que permitan identificarlas.
Si en algún momento un caso publicado deja de reflejar la situación actual del cliente, lo retiramos o lo actualizamos. Preferimos una lista corta y honesta antes que un catálogo de éxitos imposibles de comprobar.
Estos comentarios vienen de conversaciones de cierre, no de formularios de marketing. Los recopilamos después de que cada equipo terminó de aplicar los cambios y pudo medir, con sus propias herramientas, qué había mejorado en la operación diaria. No publicamos nombres de clientes ni cifras infladas: preferimos describir qué se hizo y qué se notó.
Teníamos tres personas usando la misma cuenta de facturación y nadie sabía quién había cambiado una clave. Después de separar los accesos y activar el segundo factor, las altas y bajas dejaron de ser un problema. Lo más útil fue la lista de responsables por herramienta.
Estudio contable, Villa Crespo
Revisión de accesos y MFA en 9 cuentas
El equipo recibía correos que parecían de un proveedor real y dos veces estuvieron a punto de pagar una factura falsa. Armamos un canal de verificación por teléfono antes de mover dinero. Desde entonces no volvió a pasar, y el personal dejó de tener miedo de preguntar.
Distribuidora de insumos, Lanús
Rutina anti-phishing y confirmación de pagos
La copia de seguridad existía, pero nadie la había restaurado nunca. Hicimos una prueba real con un archivo borrado por error y tardamos más de lo esperado. Ajustamos la frecuencia y dejamos escrito el procedimiento. Eso nos dio tranquilidad más que cualquier informe.
Taller de diseño, Almagro
Prueba de restauración y plan de respaldo
Pasamos de contraseñas anotadas en un cuaderno a una bóveda compartida con roles. Lo que más costó fue la recuperación: definimos dos administradores para no depender de una sola persona. Hoy las claves temporales se entregan y se revocan sin llamadas de urgencia.
Consultora legal, Microcentro
Gestor de contraseñas con roles y respaldo
Nos ayudó a entender que no hacía falta comprar herramientas nuevas. Con lo que ya teníamos, ordenamos permisos y quitamos cuentas de exempleados que seguían activas. Fue incómodo revisar eso, pero encontramos dos accesos que ya no debían existir.
Estudio de arquitectura, Belgrano
Depuración de cuentas y permisos mínimos
La auditoría inicial fue directa y sin tecnicismos innecesarios. Nos dejaron un documento con prioridades y plazos realistas, no una lista interminable. A los dos meses ya habíamos cerrado los puntos críticos y el resto quedó agendado.
Comercio minorista, Caballito
Auditoría inicial y plan por etapas